|
“La construcción actual consume el 42% de la energía producida en nuestra sociedad, el 30% de las materias primas y genera un 35% de las emisiones de gases de efecto invernadero”.
Frente a estas cifras, es difícil sustraerse a que un cambio definitivo debe producirse en el sector. El valor ‘sostenibilidad’ debe estar presente ya en la edificación, y no sólo por lo anteriormente citado, sino porque viviendas con diseños encaminados a obtener mayores rentabilidades energéticas son imprescindibles.
La construcción sostenible se basa en la priorización del reciclaje y el uso de productos y energías renovables frente a la tendencia actual de explotación de materias primas. Esta tendencia tiene en cuenta todos los aspectos de la vivienda: materiales de construcción (sin desechos tóxicos y bajo consumo de energía), técnicas de construcción de bajo impacto ambiental, ubicación de la vivienda, relación con su entorno y consumo energético y de otros recursos. |